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Agua

Un elemento en 3 estados. Siempre presente. Escencial. Vida. Se deja ser soltada por las nubes cuando éstas no pueden contenerla más. Llueve. Tortafritas, unos mates, y a reflexionar sobre esa persona que era mi agua, y que hoy, parece estar en estado gaseoso, porque no la veo. Y no porque haya muerto; sino porque decidió alejarse. Mi ausencia no le incomodó y la suya pareció dejarme en un desierto sin agua.  Nuestro pasatiempo era sumergirnos en las profundidades de las aguas que nos rodeaban, en el sentido literal y en el más metafórico también. Hallar las profundidades de los charquitos de la vida era una pasión que teníamos compartida. Hasta que encontró más calma en la superficie del agua, donde las hojas superfluas van a parar cuando no se animan a hundirse para aprender a nadar. En la superficie del agua yacían temas superfluos, inconclusos, y muchos, muchos, inventos. Pero no de esos buenos que se arman con una chapa sacada del río, sino de esos que se invent...

Las lágrimas de la montaña rusa

Otra vez termino con la cabeza entre las piernas, largando las lagrimas silenciosas que dejó el 'no puedo'. Y si tan sólo supieran, que el no saber hacerlo es lo que me abruma, y no tanto las caídas o lo bien logrado que esté lo demás.  Es una nebulosa de emociones, esto va más allá de las montañas rusas, por lo general azul oscuro, que me genera mi cerebro, y las vueltas que le da mi corazón. Pero quizás esas montañas rusas son lo que me hacen única, pero ¿dónde se escondió el potencial? ¿Acaso llegó a subirse a la montaña rusa? ¿O tiene que esperar al próximo tren que venga? Los movimientos siguen siendo sin sentido, pero con más razón que nunca, ¿será otra vez motivo de las lágrimas? ¿Y dónde es mi lugar? ¿Por dónde es mi camino? ¿Dónde están las estructuras? ¿Y por qué siempreo lloro los viernes? ¿Cuántos trenes tendré que tomar y cuántas vueltas de la montaña rusa tendré que superar hasta que logre hacerlo como espero? ¿O esperamos? ¿Pero qué espero? ¿Otro tren?....

Romper con la estructura

 ¿Y qué es romper la estructura? Era lo único que pasaba por mi mente. Si los hombros ya los relajé, las lágrimas ya las derramé, el pelo me solté y hasta un rato jugué. ¿Qué es aquello tan anhelado, tan esperado? Que en tantas ocasiones me limitó y en tantas otras me formó. Me dan respaldo, seguridad, confianza. Pero no me dejan ¿explorar?. A las estructuras no le gusta lo nuevo, y por lo que se ve, a mí tampoco. Y me da vergüenza que varios me vean, pero no lo digo, ¿por vergüenza a que también me oigan? A veces, las estructuras quieren una voz, y se esconden detrás del "no". Otras veces, las estructuras buscan consuelo, entonces se plasman en el suelo, para poder agarrarte bien fuerte cuando creías estar listo para volar, te toman de las piernas, y te hacen arrastrarte, agonizante, pero con la espalda derecha y los hombros rígidos(sino, no sería estructura). Y soy poesía y soy cadenas, soy pájaros, soy sonrisas sin penas, ¿y sabes qué? Te podes ir bien a la mierda. Vos con...

Es(tú)diante

 A veces me pregunto, por lo general los 21s de Septiembre, por qué tenemos el día del estudiante. Primero indago internamente sobre si debería ser en singular o en plural el festejo, somos “el estudiante” o “los estudiantes”. Con el primero, parecería ser que estamos todos dentro de la misma bolsa; y aunque solemos estar dentro del mismo aula, cada estudiante es diferente. Están los “6 es nota y lo demás es lujo”, y los que “si no es 10, ¿para qué rendí?. Están los del machete en el banco, y los de cuatro horas de estudio desvelado. Los ojeras con información, y los despeinados por la fiesta de la noche anterior. Los que se portan “bien” y los que se portan “mal”. Los que hablan y no retienen el dictado, y los que soplan la respuesta en la exposición de Historia. Los que juegan todo el rato, y los que no pueden dejar de tomar apuntes. Los que odian Biología y los que les atrapa Inglés. Los de sueños grandes, los universitarios, los ancianos. Estudiantes somos pocos...

Perdida

Revolví los cajones y me encontré.  Y cuando me encontré me volví a perder, ¿qué estaba pasando? Me sentía ese par de medias que nunca encuentra su compañera, que quizás se perdió en el lavarropas. Me busqué de nuevo, sin resultados esta vez. Perseveré.  Mira abajo la cama. Nada ahí tampoco. Capaz adentro la alacena, pensé. Pero menos, ¿quién se escondería entre los vasos? Pensé y pensé, ¿me habré olvidado en la escuela?  No creo, estaba segura que había revisado todo antes de irme el viernes. ¿En el bolso de los patines? Me fijé; tampoco estaba ahí. Abajo la almohada, en el escritorio, entre los libros, adentro un cuaderno, ¡nada!. No estaba por ningún lado. No me encontraba, no me encontré, ¿alguna vez lo había hecho verdaderamente? Rendida me tiré sobre la cama, e imaginé que el techo era el cielo nocturno cubierto de estrellas. Hablé con ellas, y me dijeron, que en un mundo de constante cambio y evolución, encontrarse a uno, es una ilusión...

Pequeña gran artista

Pequeña gran artista, con muchas aristas, con sueños y frustraciones. Pequeña gran artista,  esa de manos creativas, la de ojeras comprometidas. Pequeña gran artista, teatrera y divertida. Pequeña gran artista, ármate y desármate varias veces, para encajar a todo lugar que vayas. Pequeña gran artista, patina con una sonrisa. Pequeña gran artista, escribí llenado el teclado de lágrimas. Pequeña gran artista, subite a ese avión y olvídate de todo, que a la vuelta verás qué sucedió después de ese último adiós. Pequeña gran artista, nutrite de los grandes, no te achiques ante ellos, sino que potenciate. Pequeña gran artista, todo empieza siempre una vez más. Gran artista, pequeña niña, llorale a ese salto, sonreile a esa amiga, baila, aunque así no lo quieras, pone música clásica y que nadie te detenga. Pequeña gran artista, hoy te escribo, y nos describo. Pequeña gran artista, hoy una vez más, te saqué de adentro, y volví a hacer arte, rodando sobre negaciones y verb...

Fronteras

  Hay miles de fronteras en el mundo, ¿pero nadie nunca pensó cuántas hay entre humanos? Quitando de lado los aspectos físicos, las fronteras emocionales son aún más fuertes que los límites que un país impone sobre su territorio. Los exiliados de alma somos cada vez más, pero no lo tomemos en un aspecto negativo, a veces exiliar permite repensar. Estoy en un exilio literario, porque tengo un corazón que no habla el mismo idioma que mi razonamiento. Estoy en una frontera emocional, porque no sé si me convence del todo lo que estoy haciendo. ¿La frustración le ganará la carrera a la pasión? Estoy en una confusión constante porque no sé qué le pasa a quien pareció ser mi confidente en los últimos dos años. ¿Será que necesitamos las dos abrirnos hacia nuevas fronteras? Hay una frontera entre el invierno y el verano, y por eso estoy resfriada, ¿La transición de temperaturas no está siendo bien recibida? Tengo fronteras que quisiera borrar, como esas que me limitan ver a mis ...