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Entradas

Primera vez

Se acerca despacio y siente eso húmedo. Le tiemblan las piernas. Mira asombrado, con temor de que sea demasiado frágil para tocarlo. Es su primera vez. Es su primera vez tocando el mar. Sintiendo la arena, permitiéndose descansar.  

Chocolatada y plastilina

Miré la foto y me reconocí. Era claro que se trataba de mí. Pero era una yo distorsionada, despeinada y sonriente. ¿Qué día habría sido? ¿Era en el jardín? ¿Quiénes eran esas personitas que me rodeaban? ¿Se trataba verdaderamente de mí? Seguí deslizando mi dedo por la galería. Movía los ojos rápidamente tratando de reconocer todos esos detalles que me eran tan ajenos. ¿A qué olía? Chocolatada y plastililina. Era un lugar colorido y si buscabas en los rincones se atisbaba algo de magia. Sí, definitivamente era el jardín. Seguí intentando reconstruir esos días de siestas y juegos. Pero en vano fue mi esfuerzo. ¿Será porque la mente guarda en lo más profundo de su ser esas sensaciones tan placenteras porque sabe que nunca podrá volver a experimentar algo así? Recordarlo y no poder recrearlo sería doloroso... Le presto más atención a esa niña que aseguro ser yo. Tiene ojos muy grandes que se entrenan para ver a través de las personas.  Tiene unos dedos largos, que practican agarrar los...

Mi sintaxis

Sentada al solcito, al borde de la pileta, con un jugo de naranja en la mano; rememoro todo lo que fue y hoy ya no es. La reflexión metamórfica propia del otoño, me muestra que el cambio sigue siendo lo único que no cambia. Porque somos verbos. Verbos que en un pretérito pluscuamperfecto son complejos de comprender, y que en un futuro parecen ser más sencillos. Verbos que se conjugan con el andar de la sintaxis característica del día a día.

¿Sabrás que de a ratos pienso en vos?

¿Sabrás que de a ratos pienso en vos?... Que apareces en mi mente en algún momento del día, y te quedas por ahí, vagando entre las distorsiones de mis pensamientos mientras intento armar bien la montañita del mate. Porque apareces ahí, en esos pequeños instantes donde mi cerebro está descansando mientras mis manos hacen algo, para recordarme que no te dejé ir, como pensaba. Que necesito mantener ocupado mi cerebro con estructuras y una agenda complicada para no pensarte. ¿Pero por qué no puedo recordarte con amor? Te recuerdo con bronca, con desprecio. Como una parte oscura de aquello que quise ser y que no me animé. Quizás si hubieron cosas que quise hacer y nunca me atreví… Fuiste los puntos suspensivos de un capítulo que pedía pausa para la lectura. A veces siento que te gusta torturarme. Quedarte en las largas noches de charlas con el techo y mientras tiemblo de frío bajo un manto abrigado, un frío que me abraza desde adentro, para convencerme que la fría quizás sí era ...

Versos de plata de una nación viva

 Aún en su época más oscura Los pañuelos en la cabeza, la memoria viva, de la tierra de plata, que lloraba su historia, su esencia sentida. La cordillera guarda en su silente abrazo los recuerdos marcados por el tiempo, y la costa une lazos, fiel lazo, en el mapa del alma, en cada sentimiento. El campo santafesino donde su abundancia hace su leyenda, con el loto, el tango y el mate, describo en versos la gran Nación Argentina. La que lucha y no perdona, mucho menos olvida; esa es una palabra que los argentinos dan por desconocida. La Argentina es su memoria, su pueblo, y su cultura. El refugio de inmigrantes, la esperanza del tano, el escape del judío, y la sangre del originario; Testimonios vivos de su espíritu bravío. Oh, Argentina, Tierra de plata, regálame un segundo más en tu calma pampeana. regálame un minuto más En tu cordillera amada. Y una hora frente al verdadero mar de plata. Por siempre mar de plata, déjame caminar por tus versos enamorarme de tus curvas de tus melodías...

El mundo es simplemente un alarido

  El mundo es simplemente un alarido.   Lo primero que oigo cada mañana es el ruido de mis pestañas despegandose del párpado inferior. Luego la alarma. El chochar de las tazas en la cocina. El pajarito, pero sólo si es sábado y son entre las 8 y las 9 de la mañana. Los primeros buenos días y las primeras frustraciones matutinas. No hay agua fría, la leche está vencida. Respiro. Grito internamente. El mundo es simplemente un alarido. Repito una y otra vez lo que no me tengo que olviadar. Esa definición que estaba en violeta para sociología, el tupper con la comida, de llevarle el libro a… ¡AY! Me quemé la lengua al llevarme la taza a la boca. Pensé que con eso callaría los pensamientos internos. Pobre ilusa . El mundo es simplemente un alarido. En la calle parece no haber vida. Es muy tarde para los del club de la 5 de la mañana, y es muy temprano para los que trabajan freelance. Prendo la radio. Nada. Está todo en pausa. Sigo escuchando mis gritos i...

Se trabó la persiana. Y tu corazón también

I. Se trabó la persiana,  De noche tengo frío, Y te tengo al lado. Tu cobija no abriga, Tu presencia me hiela. La persiana derecha se traba cuando la abro, Impidiendo que el oro del sol me de calor. Me congelo, lentamente. Presiento que tu corazón Ya se acostumbró Al frío. No sé cuándo pasó Pero no te puedo echar. Compartimos hogar, Y después de todo, Sos rutina. Tengo frío, Se me ponen los labios Morados. Esos que ya no besas, Ni siquiera te atreves a mirarlos. ¿Qué habré hecho para no ser deseo de tu corazón encendido? // Al florero de la cocina habría que darle cambio, Pero no importa, Ya no me das flores con un cartelito de bienvenida primavera. Quizás en tu rutina no hay tiempo de pasar de Don José para comprarle un ramito.  ¿Sabes? Guardé el último pétalo de las flores que me diste,  Presentía que sería el último. De noche abro la mesita de luz, Y lo miro. Siento su textura suave amarronada bajo mis dedos, Esos que alguna vez te atreviste a tomar para colocarme ese ...