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Érase una vez un palacio hecho de azúcar

 Érase una vez un palacio hecho de azúcar, a donde todos querían ir. Pero para llegar había que emprender un largo viaje.

Algunos lo llamaban recorrido, otros travesía. Hay quienes, por supuesto, preferían no ponerle nombres.

Nunca entendí por qué todos querían llegar así, es decir, azúcar puedo comprar en el supermercado, ¿o no? Se rumoreaba que en ese palacio había ángeles que curaban cosas con varitas, pero qué errada está la gente, pues esas son las hadas.

Como no sabía para dónde ir, seguí al resto; conocí a un grupo de chicos con quienes compartí 11 bellos años. Después nos tuvimos que separar, pero me encontré con un grupo de chicas con quien ya voy compartiendo 2 lindos años, que aparentan a ser 3 más, o sea, 5 en total.

En mi camino no hay senderos, pues yo los construyo. Busco el palacio, pero no sé bien por qué.

El camino es indefinido, pero no infinito; ya que vi a algunos abandonar el recorrido.

Hoy iba pasando por una playa nublada donde no se podía ver el horizonte, y decidí que era momento de ponerle título a mi recorrido. Le puse: V.I.D.A. Es decir, Verde Isla De Azúcar. Si no puedo llegar a ese extraño palacio de azúcar--pensé mientras le hablaba a las olas--¿Por qué no mejor construir mi propia isla del dulce elemento?

Y si no hay azúcar, puedo por un par de veces, usar edulcorante. Cambiar no hace tan mal después de todo...

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VerSoS

  Escapate, No te quedes acá, No hay futuro, No hay oportunidad. No te molestes en echar raíces, Si terminarán por arrancártelas, Como hicieron siempre, Con lo que dice ser originario.   No dejes moverte Qué te frena a continuar, No la escuches a la luna Puras mentiras te traerá.   Confía en lo tuyo, En los procesos, En las mentrias, En los retrocesos.   Buscate adentro, No repitas Discurso deshilachado Mate lavado Cacofonía necesaria Para el texto sentido Sensitivo Sensible Sabio S S S Qué linda letra.   Pluralismos Discursos de muchos Ideas de pocos Repeticiones de cuántos. PoemaS libroS todo lo lindo viene en cantidad para disfrutarlo en momentoS que no son míos. No son más Que versos Que se unen Entre renglones saltarines Que encuentran cohesion En la página en blanco, Que encuentran coherencia En quien necesita escucharlo. TextoS Que acarician la vista ...

Pausas

Sentada en la bañera, de nuevo, por segunda vez en el día. Lo que provoca el calor. El beso, la caricia, la mirada cómplice. Abre la ducha, helada. Para borrar ese calor que volvió a sentir en el cuerpo. El adiós, la lágrima, el último abrazo. Abre un poco más la caliente, tampoco está para helar tanto el corazón.      2. Acostada, leyendo. El libro que le recomendó. El recuerdo vívido de esa charla. La lágrma que se atreve a reaparecer; la mano que la despacha agilmente.   3.  En la cocina, buscando con qué llenar el vacío de su estómago, y de su corazón. El paquete de galletitas que odiaba comer por la cantidad grasas que traía. “Ultraprocesados”, decía con cara de asco. No le importó. Lo tomó igual y se lo llevó a la pieza. 4.  La playlist que no pudo volver a escuchar, esa que tenía canciones que la hacían recordarlo. La noche entera que pasaron escuchado a Charly. Puso música clásica y se dignó a ordenar su escritorio. Su escritorio sacr...

Dónde estás

Encuentro consuelo al pensar si alguna vez sabrás todos los poemas que te dediqué y nunca llegaste a leer. Me pregunto si sabes que guardé tus caricias en el papel y tus casibesos en mis labios sellados.  Como secretos incapaces de pronunciarse. Me cuestiono dónde quedó tu valentía, para tomarme de la cintura y ayudarme a acallar mis palabras. Dónde quedó el amor, imploro por las noches. ¿Dónde estás, amor mío? En mis poemas no te encuentro más.

Lo que no me animé a decir

En mi panorama, solo tengo ojos para vos. Te acaricio el pelo con ternura y te digo que estés tranquilo, que sí vas a poder. Que no tengas miedo, que acá te estamos esperando con un abrazo y el corazón abierto. Mientras mis dedos delinean tu oreja, trato de llamar la atención de tu mirada perdida en el horizonte. Tenes miedo. Con el tiempo aprendí a leerte. Me quedo en silencio admirandote. ¿Alguna ves pensaste lo tierno que sos? Estas aprendiendo a poetizar la vida y a poner en palabras eso que no sale en la práctica. Yo le sigo dando caricias a esa cabeza que te tortura y te lastima. ¿Quién te enseñó a ponerte tanta presión? En tus palabras encuentro consuelo al darme cuenta que hay alguien que piensa parecido a mí. Me devuelve la esperanza saber que aún hay soñadores en el mundo. En tus abrazos encuentro calma, y esa sin intención tan intencionada, de sintonía, de palabras. Me transmitis tanta calma que me adormeces, en una realidad donde se me exige estar despierta todo el tiempo. ...

Seguir

Vas a tener que empujarte a seguir. Un poquito más de la costumbre en esos días grises donde la lágrima se esconde detrás del ocular y brota cuando lavas los platos. Vas a tener que empujarte y seguir. Porque es así, el proceso es largo, el camino es duro, los senderos peligrosos, los amigos pocos, la competencia mucha. Pero ahí tenes que estar, levantandote como siempre con energía y aún sin ella simular que está para estimuarte a continuar. Porque no podes rendirte. No ahora, con la mitad del recorrido caminado. Todavía no llegaste a la cima, pero estás cerca. Desde acá se siente el hielo bajar de la montaña. Seguí, pequeña, que el mundo te espera. Al final del día están siempre los mismos,  No confíes en cada persona que se te cruce por más lucecitas que tenga. Sé sabia, No inteligente. Decidí con firmeza y caminá por el camino que vos elijas. Porque de eso se trata, de elegir tus propios caminos, de caminar por tus propias veredas, de ayudar al resto, de escucharte a vos, de ll...

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