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Sonrisas clavadas

 Quien escribe poesía

Retrata tragedia

Enmarca miedos

Creencias

A veces saca sonrisas

Otras dejan lágrimas

Que quizás caigan sobre el café

De las mañanas

Deja mucho espacio en blanco

Entre verso y verso

Entre cada renglón

Que da tiempo

Para entender

Lo que quizás sin sentido

Se está escribiendo

Porque intento escribir poesía

Sin morir en el intento

Sin esperar un like

Que me apruebe

La poesía que escribo

Sin sentido

Para vos

Para mí

Para él

Para quien quiera

Derramar lágrimas

Mientras bebe café

Para quien busque

Clavar sonrisas

En corazones ajenos

Porque ver al otro sonreír

No siempre

Nos hace ponernos feliz

Hay veces

En las que

El corazón se entristece

Porque el otro está feliz

Y ya quisiera uno estar así

Cuando tenemos muchas cosas sobre el escritorio

Y como dice papá

Que tome una a la vez

Pero no puedo

Todo parece ser importante

Todo es tan relevante

Que se desvía mi poema

Hacia el estrés y la autoexigencia

Cuando en realidad buscaba

Sacarme alguna sonrisa

Que anduviese a las vueltas.

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8 coincidencias

Elijo creer que fue el río. Hay historias que no se pueden contar. Hay historias que solo han de ser vividas, pero no transmitidas. Donde el viento, el pasto y la lluvia son los únicos testigos. Hay historias que nunca terminan, aunque sus protagonistas se distancien. Hay quienes lo llaman hilo rojo, hay quienes lo llaman destino. Para mí, es una reverenda mierda. Pero según mi abuela, esas palabras no son de señorita. Hay historias que merecen ser oídas, y que el viento se encarga de transmitir. Esta historia, no merece ser contada. Solo tiene que ser vivida. Hay dos personas que se aman. Hay dos personas que se miran. Hay dos personas que por más que quieran, no pueden estar juntas. Hay dos personas que tienen dos vidas. Hay dos personas que cambiarían todo si las circunstancias cambiaran. Pero esa no es mi vida, no. Mi historia no la cuenta el viento. Mi historia, quizás, la cuente el río. En el río nos conocimos y en el río nos despedimos. O algo así. Tomand...

VerSoS

  Escapate, No te quedes acá, No hay futuro, No hay oportunidad. No te molestes en echar raíces, Si terminarán por arrancártelas, Como hicieron siempre, Con lo que dice ser originario.   No dejes moverte Qué te frena a continuar, No la escuches a la luna Puras mentiras te traerá.   Confía en lo tuyo, En los procesos, En las mentrias, En los retrocesos.   Buscate adentro, No repitas Discurso deshilachado Mate lavado Cacofonía necesaria Para el texto sentido Sensitivo Sensible Sabio S S S Qué linda letra.   Pluralismos Discursos de muchos Ideas de pocos Repeticiones de cuántos. PoemaS libroS todo lo lindo viene en cantidad para disfrutarlo en momentoS que no son míos. No son más Que versos Que se unen Entre renglones saltarines Que encuentran cohesion En la página en blanco, Que encuentran coherencia En quien necesita escucharlo. TextoS Que acarician la vista ...

Pausas

Sentada en la bañera, de nuevo, por segunda vez en el día. Lo que provoca el calor. El beso, la caricia, la mirada cómplice. Abre la ducha, helada. Para borrar ese calor que volvió a sentir en el cuerpo. El adiós, la lágrima, el último abrazo. Abre un poco más la caliente, tampoco está para helar tanto el corazón.      2. Acostada, leyendo. El libro que le recomendó. El recuerdo vívido de esa charla. La lágrma que se atreve a reaparecer; la mano que la despacha agilmente.   3.  En la cocina, buscando con qué llenar el vacío de su estómago, y de su corazón. El paquete de galletitas que odiaba comer por la cantidad grasas que traía. “Ultraprocesados”, decía con cara de asco. No le importó. Lo tomó igual y se lo llevó a la pieza. 4.  La playlist que no pudo volver a escuchar, esa que tenía canciones que la hacían recordarlo. La noche entera que pasaron escuchado a Charly. Puso música clásica y se dignó a ordenar su escritorio. Su escritorio sacr...

Dónde estás

Encuentro consuelo al pensar si alguna vez sabrás todos los poemas que te dediqué y nunca llegaste a leer. Me pregunto si sabes que guardé tus caricias en el papel y tus casibesos en mis labios sellados.  Como secretos incapaces de pronunciarse. Me cuestiono dónde quedó tu valentía, para tomarme de la cintura y ayudarme a acallar mis palabras. Dónde quedó el amor, imploro por las noches. ¿Dónde estás, amor mío? En mis poemas no te encuentro más.

Lo que no me animé a decir

En mi panorama, solo tengo ojos para vos. Te acaricio el pelo con ternura y te digo que estés tranquilo, que sí vas a poder. Que no tengas miedo, que acá te estamos esperando con un abrazo y el corazón abierto. Mientras mis dedos delinean tu oreja, trato de llamar la atención de tu mirada perdida en el horizonte. Tenes miedo. Con el tiempo aprendí a leerte. Me quedo en silencio admirandote. ¿Alguna ves pensaste lo tierno que sos? Estas aprendiendo a poetizar la vida y a poner en palabras eso que no sale en la práctica. Yo le sigo dando caricias a esa cabeza que te tortura y te lastima. ¿Quién te enseñó a ponerte tanta presión? En tus palabras encuentro consuelo al darme cuenta que hay alguien que piensa parecido a mí. Me devuelve la esperanza saber que aún hay soñadores en el mundo. En tus abrazos encuentro calma, y esa sin intención tan intencionada, de sintonía, de palabras. Me transmitis tanta calma que me adormeces, en una realidad donde se me exige estar despierta todo el tiempo. ...

Seguir

Vas a tener que empujarte a seguir. Un poquito más de la costumbre en esos días grises donde la lágrima se esconde detrás del ocular y brota cuando lavas los platos. Vas a tener que empujarte y seguir. Porque es así, el proceso es largo, el camino es duro, los senderos peligrosos, los amigos pocos, la competencia mucha. Pero ahí tenes que estar, levantandote como siempre con energía y aún sin ella simular que está para estimuarte a continuar. Porque no podes rendirte. No ahora, con la mitad del recorrido caminado. Todavía no llegaste a la cima, pero estás cerca. Desde acá se siente el hielo bajar de la montaña. Seguí, pequeña, que el mundo te espera. Al final del día están siempre los mismos,  No confíes en cada persona que se te cruce por más lucecitas que tenga. Sé sabia, No inteligente. Decidí con firmeza y caminá por el camino que vos elijas. Porque de eso se trata, de elegir tus propios caminos, de caminar por tus propias veredas, de ayudar al resto, de escucharte a vos, de ll...

Cartas a Afrodita

    Primera Carta En un campo de rosas.     Afrodita: Querida diosa, hermana, amiga; me encuentro ante tus rosas despojándola de sus pétalos para saber si me quiere o no me quiere. Guíame en esta travesía por la corriente de la juventud. Te saluda, Una enamorada en duda.   Segunda carta.   En casa. Afrodita:   Aún no entiendo si me presentás un Hefesto o un Ares; o si debería enamorarme de uno para luego tener aventuras con otros, tomando de ejemplo tu trayectoria. Ya me quedé sin flores para cortar pétalos. Estoy a la espera de una señal, una indirecta por twitter, o un like en una historia de Instagram. ¿Cómo se hace el cortejo ahora? Sólo te pido que me quites esta soledad que llevo encima. Que me permitas enamorarme y trazar mapas en la espalda de alguien. Te saluda, Una expectante del amor.   Tercera carta. En la cama. Afrodita, Conté estrellas y te busqué entre ellas. Busqué tus manzanas, o l...
Sos vía de escape, mate mañanero, ducha a la tardecita, automasaje en la sien. Sos refugio libros en otoño, los abuelos, las canicas. Sos sincero, temperaturas heladas, los niños del merendero, espejo. Estás. Y eso es refugio. Y vía de escape. Y sos sincero. Y te amo.

Textos de medianoche

 Abrazar la almohada  Para no caer En la farsa de tus brazos. Hundir la cara Hasta no sentir oxígeno Para no pensar(nos). Juguetear con la sábana Pensando que es tu pelo. La cama. Textos de medianoche. 

Versos de plata de una nación viva

 Aún en su época más oscura Los pañuelos en la cabeza, la memoria viva, de la tierra de plata, que lloraba su historia, su esencia sentida. La cordillera guarda en su silente abrazo los recuerdos marcados por el tiempo, y la costa une lazos, fiel lazo, en el mapa del alma, en cada sentimiento. El campo santafesino donde su abundancia hace su leyenda, con el loto, el tango y el mate, describo en versos la gran Nación Argentina. La que lucha y no perdona, mucho menos olvida; esa es una palabra que los argentinos dan por desconocida. La Argentina es su memoria, su pueblo, y su cultura. El refugio de inmigrantes, la esperanza del tano, el escape del judío, y la sangre del originario; Testimonios vivos de su espíritu bravío. Oh, Argentina, Tierra de plata, regálame un segundo más en tu calma pampeana. regálame un minuto más En tu cordillera amada. Y una hora frente al verdadero mar de plata. Por siempre mar de plata, déjame caminar por tus versos enamorarme de tus curvas de tus melodías...